miércoles, 16 de junio de 2010

Restaurar casa pagesa en Sant Jordi de Ibiza

Reformar esta casa ha sido muy gratificante por ir viendo los resultados a diario.
Se ha mantenido la construcción y conservado la estructura ya que se encontraba en buen estado.
Se han saneado las paredes y en algunas se ha dejado la piedra vista, dándole estilo a la casa. En algunas de ellas se han encontrado puertas, ventanas, y huecos de armarios que habían sido tapiadas con piedra.
En la terraza había las columnas originales y se ha optado por sustituirlas por unas más robustas para soportar el peso y dar equilibrio estético.
La puerta principal se ha destacado con bloques de "mares".
En el porche se han saneado las paredes y dejando en dos de los lados la piedra vista.
La cocina, es la estancia por excelencia, se ha mantenido el estilo ibicenco totalmente, con una gran campana, "siti",  que la hace especial.


Nos encanta contribuir a mantener la tradición en la construcción ibicenca, personalmente me parece muy apropiado mezclar la construcción de antes y ahora, mejorando los materiales y la técnica.
Los propietarios siempre han tenido muy claro lo que querían y era mantener el estilo ibicenco.
Han sabido decorar con muy buen gusto la casa, mezclando con sutileza diferentes estilos decorativos.
Hemos tenido la suerte de participar en esta tarea de restauración. Todo el equipo de Construcciones y reformas Marte agradecemos a los propietarios su amabilidad y confianza en nosotros.
Haga click aquí para ver el seguimiento de la restauración de esta preciosa vivienda.
http://www.construccionesyreformasmarte.es/

martes, 8 de junio de 2010

LA CONSTRUCCIÓN DE LA CASA PAGESA

La casa payesa típica de Ibiza y Formentera se caracteriza por ser una construcción de formas cúbicas, robusta y sólida e integrada en el paisaje, tanto por la manera de construirla como por los materiales que emplea.
Austera en su planteamiento, la casa rural pitiusa está concebida para ser funcional y, por lo tanto, se adapta a las peculiaridades, no sólo paisajísticas,sino climáticas.
Muros gruesos que aíslan del frío en invierno y del calor en verano, y ventanas pequeñas, que facilitan un interior fresco en verano. Cal blanca en las paredes para reflejar el sol y una sucesión de unidades cúbicas añadidas según iba aumentando el número de moradores. Pero no acaba aquí la concepción pragmática e ingeniosa de quienes idearon estas casas de belleza singular por su sencillez. La escasez de agua provocó la construcción de techos planos que recogen el agua del rocío y las lluvias y la canalizan hasta un aljibe o cisterna, para así poder aprovecharla para el consumo.
En cuanto a su disposición interna, una gran estancia central, a modo de gran recibidor que distribuye el acceso a las habitaciones y una cocina con una gran chimenea, eran los lugares de reunión de la familia. Las más rican contaban con almazara, horno o porche, así como algún piso, entre otros elementos. Ca n,Andreu, en Sant Carlos, es un bello ejemplo convertido en casa museo.